Atlas y Calendario de Fiestas del Patrimonio Cultural de Panamá

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Coto, Pueblo que Perteneció a la Provincia de Chiriquí Hasta 1921


[Casa ubicada en el Pueblo Nuevo de Coto, principal población del territorio perdido por Panamá en 1921]

Casa ubicada en el Pueblo Nuevo de Coto, principal población del territorio perdido por Panamá en 1921


[Un modesto y descuidado monumento es la única conmemoración de la guerra que ha sido erigida por Costa Rica en el pueblo. Contiene los nombres de los soldados ticos fallecidos en el conflicto]

Un modesto y descuidado monumento es la única conmemoración de la guerra que ha sido erigida por Costa Rica en el pueblo. Contiene los nombres de los soldados ticos fallecidos en el conflicto


[Vista de la cantina del pueblo y del bus que nos llevó. Fue un viaje de dos horas por un camino en condiciones difíciles]

Vista de la cantina del pueblo y del bus que nos llevó. Fue un viaje de dos horas por un camino en condiciones difíciles


[Iglesia del pueblo, uno de los pocos edificios de cemento que vimos en el lugar]

Iglesia del pueblo, uno de los pocos edificios de cemento que vimos en el lugar


[Con gran interés pudimos ver estas cercas de árboles de carate, virtualmente idénticas a las que se hacen en nuestra campiña panameña]

Con gran interés pudimos ver estas cercas de árboles de carate, virtualmente idénticas a las que se hacen en nuestra campiña panameña


[A falta de un puente sobre el Río Coto, aún se utiliza en el lugar un antiguo ferry.]

A falta de un puente sobre el Río Coto, aún se utiliza en el lugar un antiguo ferry.


[Posiblemente en esta parte del río se llevaron a cabo desembarcos del ejercito costarricense. Estos desembarcos fueron siempre derrotados por los voluntarios panameños que defendieron el pueblo]

Posiblemente en esta parte del río se llevaron a cabo desembarcos del ejercito costarricense. Estos desembarcos fueron siempre derrotados por los voluntarios panameños que defendieron el pueblo


Por:

Marino Jaén Espinosa
2003-11-01

De acuerdo con antecedentes históricos, el límite de las jurisdicciones a las que pertenecieron Costa Rica y Panamá desde los tiempos de la colonia siempre fueron muy confusos.

Existen mapas o referencias históricas en los que se menciona que toda la costa caribeña desde Panamá hasta el cabo de Gracias a Dios en Honduras formó parte de las juridicciones españolas asociadas con Suramérica en lugar de Centroamérica y México. Sin embargo por ser estas áreas de un clima muy lluvioso, nunca se poblaron de manera significativa por lo que cualquier control político sólo estaba en el papel.

En la realidad, los indios miskitos y otros pobladores indígenas y negros cimarrones eran los que controlaban todo el litoral Caribe centroamericano. Los Miskitos hoy en día viven entre Honduras y Nicaragua, pero llegaron a asolar poblaciones tan al sur como algunas ubicadas en las provincias de Veraguas y Coclé.

Con la independencia de las naciones americanas a partir de 1821, los estados de Centroamérica y su sucesor Costa Rica, por un lado, y la Gran Colombia, por el otro, nunca resolvieron el asunto limítrofe. Sin embargo, hay registros de que barcos con bandera de la Gran Colombia navegaban libremente por el Río San Juan (parte de la actual frontera entre Costa Rica y Nicaragua) y también en el lago Nicaragua. Hasta nuestros días Colombia posee las islas de San Andrés en pleno litoral nicaraguense.

Al separarse Panamá de Colombia en 1903, la frontera continuó sin ser demarcada. Al tener como vecino a un país mucho más pequeño que Colombia, Costa Rica vió la oportunidad de controlar el territorio de Coto. El asunto de la frontera se trató de solucionar por medio de un arbitraje internacional a cargo del francés Loubet, el cual dio un falló bastante acorde con lo que realmente correspondía a cada país. Sin embargo, Estados Unidos intervino y se produjo un nuevo arbitraje, el fallo White, el cual se parcializaba completamente por Costa Rica. El fallo White solo asignaba a Panamá una pequeña parte de los territorios disputados por Costa Rica, país que reclamaba incluso hasta el Río Chiriquí Viejo. Todos los demás territorios disputados eran asignados a Costa Rica.

Uno de los territorios que quedó del lado tico fue la región de Coto, cuyos habitantes se sentían panameños. En esta región, no existía ninguna presencia ni control del gobierno de Costa Rica. Incluso de acuerdo a varios de los actuales habitantes de esa región, con quienes pudimos conversar, hasta hace unos 40 años fue que comenzaron a llegar más costarricenses a esa región que todavía hoy es poblada por una mayoría de personas cuyos abuelos o padres fueron panameños.

A pesar del injusto fallo White, hasta 1920 los costarricenses no habían intentado controlar la región de Coto. Sin embargo, en ese año se da el desarme de los estamentos de seguridad panameños por parte de los Estados Unidos. Al quedar Panamá indefensa, en febrero de 1921 los costarricenses, apoyados por los intereses de las compañías bananeras norteamericanas enviaron un destacamento militar al Pueblo Nuevo de Coto, población más grande del área, y entre golpes y amenazas forzaron al corregidor panameño del pueblo a salir del mismo. La noticia pronto se regó por todo el país: Costa Rica había invadido a Panamá.

Debemos acotar que esta no fue la primera vez en que Costa Rica, país que ahora es sinónimo de paz, recurría a las armas para resolver un conflicto limítrofe. En el siglo XIX, durante las intervenciones colonialistas de Walker en Nicaragua, Costa Rica envió tropas a combatir a este aventurero norteamericano y apoyar así a Nicaragua. Pero al ser derrotado este invasor, las tropas costarricenses nunca se retiraron del territorio de Guanacaste y de esta forma Nicaragua perdió esta zona.

Durante la Guerra de Coto, el presidente de Panamá era el Dr. Belisario Porras. Dice la historia que siendo Porras un héroe de la Guerra de Los Mil Días y un hombre muy precavido, cuando los norteamericanos desarmaron a Panamá, el Dr. Porras tuvo la precaución de esconder 200 fusiles de la Guerra de los Mil Días bajo el piso de la presidencia. Estos fusiles servirían para defender a la Patria, aunque en un principio los primeros voluntarios, sobre todo chiricanos, fueron a defender Coto con unas cuantas escopetas de caza, revólveres y machetes. Todo esto contra el destacamento del ejército de Costa Rica que poseía armamento moderno e incluso cañones.

Por su actividad política liberal en tiempos colombianos, el presidente Porras había sido exiliado a Costa Rica en varias ocasiones. Inclusive el 3 de noviembre de 1903, él se encontraba viviendo en San José y al enterarse de la separación no estuvo de acuerdo porque le pareció que los Estados Unidos tendrían demasiado poder sobre la nueva nación. Por no estar de acuerdo con la forma en que se dio la separación, el gobierno panameño le retiró su ciudadanía, pero poco tiempo después, por el clamor popular, le fue restituía, llegando a ser presidente en tres ocasiones. Cabe destacar que una de las primeras reacciones del presidente Porras fue la de lamentar que dos naciones hermanas fueran a la guerra por un caserío sin importancia. El expresar esta opinión provocó que algunos panameños exigieran su renuncia y lo acusaran de querer entregar parte del territorio nacional a Costa Rica. Sin embargo su liderazgo fue importante para que Panamá defendiera su territorio.

La guerra duro poco menos de un mes. Luego de la invasión costarricense, un grupo de voluntarios panameños apoyados por los pobladores de Pueblo Nuevo de Coto logró expulsar a los militares costarricenses del área. Como no existían buenos caminos entre San José y el área en disputa, los costarricenses se veían obligados a enviar tropas y provisiones a través del Río Coto que pasa a un kilómetro del pueblo. Al estar en inferioridad numérica y de armamentos, los voluntarios panameños decidieron atacar a los costarricences en su momento más vulnerable, es decir, antes o durante los desembarcos. Por lo tanto, los panameños se ocultaban en los manglares. De esta forma lograron rechazar varios asaltos costarricenses, infligiendo bajas al enemigo e incluso capturando prisioneros, cañones y banderas. Este material capturado fue exhibido en museos en Panamá hasta que luego del tratado de límites le fue devuelto a Costa Rica como gesto de buena voluntad. Los prisioneros costarricenses fueron trasladados en su mayoría a la isla de Taboga en donde fue levantado un campamento de prisioneros que realmente fue muy hospitalario ya que ellos andaban libremente por todo el pueblo, y luego de que fueron devueltos a su país al final de la guerra, algunos regresaron y se casaron con mujeres de esa población.

Al ir pasando los días y el gobierno costarricense ver que no podían tomar la región de Coto, decidieron extender la guerra al litoral Caribe atacando por sorpresa a la provincia de Bocas del Toro que no formaba parte del área en disputa. El ataque fue a través del puente sobre el Río Sixaola, el cual el ejército costarricense cruzó a bordo de un tren y sin encontrar oposición. Hubo un incidente en el que dos grupos de costarricenses se confundieron y se dispararon entre sí, registrándose bajas. Al conocerse de esta nueva invasión, el gobierno panameño consciente de lo grave de la situación ordenó al puñado de defensores de Changuinola que abandonaran dicha población y se retiraran a Isla Colón la cual podía ser defendida de manera más efectiva. Por lo tanto los policías y parte de los residentes de Changuinola arrearon la bandera panameña para que no fuera capturada y siguiendo órdenes salieron en bote para la Isla Colón. Al llegar los costarricenses a Changuinola no encontraron nada de mayor valor en dicha población y temerosos de una emboscada panameña no se atrevieron a atacar Isla Colón.

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Al defenderse Panamá e irse extendiendo el conflicto, los intereses comerciales de las bananeras y de Estados Unidos se vieron amenazados, por lo que el gobierno norteamericano envió buques de guerra para forzar la retirada de Panamá de los territorios en disputa. El conflicto finalizó con el control panameño en el litoral Pacífico pero con la ocupación costarricense de varias poblaciones en el litoral Caribe. Hasta el día de hoy, sin embargo, en Costa Rica se enseña en las escuelas que la intervención norteamericana se produjo para salvar a Panamá, afirmación desmentida por el hecho de que fueron los norteamericanos quienes obligaron a Panamá a retirarse de parte de su suelo que había sido defendido con tanto éxito y sacrificios en contra de un enemigo mejor armado.

Durante nuestro viaje a Pueblo Nuevo de Coto pudimos observar muchas cosas interesantes, entre ellas que el pueblo no parece haber crecido mucho. Como algo interesante, las personas de lugar con quienes pudimos conversar no tienen el típico acento costarricense que esperábamos escuchar y además físicamente parecen más panameños que ticos. Hoy en día, al igual que en el lado panameño, las bananeras también se han retirado notablemente del área de Coto, dejando un vacío económico muy sentido en la región.

Algunos residentes de pueblos cercanos nos habían dicho que entre la maleza todavía se podían encontrar hitos que demarcaban la frontera original. Sin embargo, aunque estuvimos buscándolos no pudimos encontrarlos y algunos vecinos del lugar nos dijeron que de existir alguno aún, seguramente estarían cerca de la población de Palmar, la cual queda mucho más al norte, es decir que el área arrebatada a Panamá puede ser aún mayor de lo que comúnmente se asume.

En lo personal fue una experiencia muy interesante visitar Pueblo Nuevo de Coto. Lo hice en compañía de unos parientes que por los efectos de la guerra viven en lo que hoy es Costa Rica. Para mi fue muy emocionante visitar esta región que indiscutiblemente forma parte de la historia de nuestro país.


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